La danza como oportunidad para dialogar sobre migración


Date Publish: 
Lunes, Septiembre 3, 2018

 

Algunas personas migran con la cultura como su única pieza de equipaje personal. Migrar significa llevarse la cultura de su país consigo y mantenerla viva, cambiándola a través de la cotidianidad de la integración: lo que se come, lo que se escucha, cómo se habla, lo que baila y se canta.

Justo porque es en esa sinergia cotidiana donde la migración construye las culturas, porque es en el movimiento y en los encuentros de distintas formas de ser, donde podemos encontrar nuevas posibilidades para expresar y generar cambios.

El arte es expresión humana y la migración se trata de humanidad. La danza es el resultado de procesos de intercambio cultural de miles de años y de la expresión de historias de vidas y pueblos: la búsqueda de nuevas formas, a través del movimiento de los cuerpos.

Bajo esta premisa la Organización Internacional para la Migraciones (OIM) en Costa Rica fue parte del XXXV Festival de Coreógrafos Graciela Moreno que tuvo como tema central: Migraciones.  Este Festival se ha consolidado como plataforma para impulsar la danza y la coreografía costarricense en el escenario nacional e internacional. En esta ocasión, según Fred Herrera Director General del Teatro Nacional, la idea de utilizar la danza para dialogar sobre migración ayuda a concebir la cultura con ejes de formación y sensibilización para el espectador.

“El arte es también una herramienta para el diálogo integral con los enlaces necesarios para contactar a las personas y superar los mitos negativos en torno a la migración. Lo cual resulta de especial importancia en la coyuntura actual con más de mil millones de personas migrantes en el mundo, un fenómeno que nos impacta a todos y todas” comentó Roeland de Wilde Jefe de Misión OIM Costa Rica.

Este Festival presentó la obra “El Éxodo” un proyecto de Claude Brumachon y Benjamin Lamarche directores de la Compañía Sous la Peau, quienes han trabajado diversos proyectos artísticos en el continente.

“Veo a mis padres y a sus familias en el punto de partida, luego los veo buscando abrigos de fortuna para dormir, lugares para soñar o sitios donde reposar. Mi mamá muy regularmente me contó aquellos momentos donde los aviones los tomaron en cacería. Bombarderos contra los migrantes, caminantes extenuados. Ellos corrían, huían”, agregó C. Brumachon

“El Éxodo” muestra que cada sociedad, cada cultura tiene su propio rasgo en nuestras historias lejanas o cercanas; expulsión, partidas, marchas agotadoras, expatriación, exilio, grupos unidos o divididos. Encontrar en cada uno de nosotros lo similar a aquello que es particular.  Esta obra, y este Festival se convierten en un referente del uso de las artes para el abordaje de fenómenos sociales.