Mujeres con sabor a cacao

Vicenta Gonzales es la presidente del Proyecto de Mujeres Emprendedoras a partir del producto de cacao en el Cantón de Upala. Ella junto a otras personas  han unido fuerzas para convertirse en auto empleadoras y generadoras de oportunidades para su comunidad.

 “De aquí yo veo que hay mujeres que en realidad necesitan, que vienen emigrando, que no tienen como ubicarse en el lugar y uno se siente que es un puente para ellas.”

Conformado por mujeres nicaragüenses y costarricenses este grupo  ha decidido ser un apoyo para aquellas que se encuentran en círculos de violencia, problemas económicos y que desean salir adelante junto a sus familias. Quieren ser presencia transformadora:

De izquierda a derecha: Paula Gómez, Rosa María, Maricela  Gutiérrez, Vicenta González.
7 enero 2016.

“Ahora con lo que el proyecto ha generado, las situaciones de violencia (en su percepción) han tenido un poco de cambios. La gente se da cuenta que hay presencia. Las personas tienen más posibilidad de informarse. Varias de ellas son promotoras comunitarias y se ha permitido crear redes para estar para la gente.” Vicenta

Por su parte, Maricela Gutiérrez, quien se unió al proyecto junto a otras mujeres que habían hablado de trabajar el cacao, destaca que ha sido fundamental el hecho de contar con una dirección, de sentir que el rumbo a  seguir es  grupal y reconocer cuál es el siguiente paso para alcanzar una vida digna:

“Hay veces uno llega a un lugar a vender chocolate, y les deja una cajita como para probar y después vuelve a pasar y le dicen: tráigame chocolate.”

Maricela destaca que en este momento su principal dificultad es obtener los permisos de salud para su funcionamiento y extensión, ya que eso implica tramitar la cédula jurídica y un local. Sin embargo, estas mujeres muestran su coraje día a día, ya que hacen todo lo posible para reunir el dinero aunque no siempre es fácil. Van vendiendo a clientes en particular, venden tamales y bicicletas usadas. Todo lo que sea una ayuda será siempre una buena idea.

Y este es uno de los pilares de su trabajo, ya que deben aceptar que en ocasiones cuando alguna integrante del grupo o de la comunidad pasa alguna necesidad o situación crítica, han tenido que tomar de ese dinero para colaborar como una mano amiga. Eso hace que el primer propósito se complique pero también son conscientes de que el bien en la atención inmediata es importante. Así que se deciden a empezar de nuevo y seguir generando.

Por su parte y con una gran sonrisa, Rosa María, acepta ser la gran maestra en el tratamiento del cacao a la hora de producir el chocolate. Este arte, aprendido por sus padres y abuelos, ahora cuenta con su estilo propio le ha dado un espacio fundamental en el grupo.

 “Comienza uno a hacer las cosas y ahí va tanteando. Como dicen (las miembros del grupo),  mucho les ha gustado lo que yo estaba preparando y después ya me convidaron que si me apuntaba con ellas. Me apunte con ellas, me tenían como más a mí que era la cabezeña de hacer el chocolate.”  Rosa María.

Con ganas de innovar quieren hacer velas aromáticas de cacao, hacer cambios y no quedarse solo con el chocolate. Entre sus actuales productos tienen el cacao en polvo, el chocolate, la manteca de cacao  y el vino de cacao.

Paula Gómez, de Villa Hermosa, quien llega a Upala después de sufrir una situación donde peligraba su vida nos cuenta “Me siento alegre. Yo no sé nada de hacer cosas pero me han ayudado a todas el grupo. No he aprendido pero ahí voy, poniendo atención. Me siento alegre porque yo  pienso aprender y para seguir adelante”

Y es que una de las mayores dificultades en este sector no se reduce a las situaciones de violencia a las que se pueden ver expuestas las mujeres, sino a cosas parte de la cotidianidad como el cuido de sus hijas e hijos y la independencia económica:

“Y tengo que aguantarle al fulano porque si no  ¿de dónde saco para comer? Nosotros lo que queremos es tener cómo darles una oportunidad. Que digan ellas bueno si yo puedo trabajar una semanita un día, dos días ya tuve para comprarle el arroz y los frijoles a mis hijos o para darles la leche o para comprar el pañal. Esa es la meta.” Vicenta

Y ante esa meta, este grupo se ha visto fortalecido en conjunto a través de su preparación y perseverancia. Abrirse oportunidades para mejores condiciones de vida por medio de una mejor vivienda, una mejor vida para sus hijos y las ganas de generar empleos para la juventud que cada vez se ve más afectada por las drogas, las siguen llevando de intento en intento. Paso a paso:

 “Migración y Desarrollo estamos viendo otros conocimientos y vemos como que nos viene alimentando más, nos viene abriendo más caminos. Venimos conociendo más cosas que antes nosotros ignorábamos: cómo defenderse, cómo podíamos nosotros ir a reclamar nuestros derechos.”

El proyecto de la Iniciativa Conjunta sobre Migración y Desarrollo ejecutado en el Cantón de Upala por la Fundación Cenderos, la Municipalidad de Upala y el apoyo técnico de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) busca mejorar la calidad de vida de los y las habitantes del cordón transfronterizo. Por ello algunas de sus acciones están orientadas a la capacitación de actores locales para lograr el empoderamiento económico de las mujeres migrantes y afectadas por la migración. Así,  se han realizado procesos de identificación, asesoría y capacitación en gestión de proyectos de mujeres emprendedoras con la finalidad de generar condiciones propicias para dicho empoderamiento.


País: Costa Rica
Proyecto: “Fortalecimiento de las capacidades de los actores sociales clave del cantón Upala, para la articulación de acciones orientadas al desarrollo humano sostenible con enfoque de derechos humanos, género y perspectiva transfronteriza”
Socio Ejecutor: Fundación Centro de Derechos Sociales del Migrante (Cenderos)
Nombres de otros asociados al proyecto: Municipalidad de Upala
Objetivo General: Contribuir con el mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones que habitan el cordón fronterizo de Upala, en particular trabajadores/as transfronterizos/as, personas jóvenes y mujeres, a través del fortalecimiento de las capacidades de los actores sociales clave del cantón, para la articulación de acciones orientadas al desarrollo humano sostenible con enfoque de derechos humanos, género y perspectiva transfronteriza